Plantas de osmosis
- Desde 1 m3/h hasta 2.000 m3/h
- Para aguas salobres o marinas
- Con nuestros mejores pre-tratamientos
- Asistencia técnica y mantenimiento
- Haciendo uso de las mejores membranas
- Suministros y recambios garantizados
Eliminación de sales, PFAS, virus y bacterias
Las plantas de osmosis deben ir siempre bien protegidas mediante un pretratamiento intensivo. Así garantizamos el óptimo funcionamiento de las membranas y prolongando su vida útil.
En Neptuno Water Technology hacemos uso de nuestros propios filtros de sílex-antracita, filtros de anillas, membranas de ultrafiltración y membranas de osmosis.
Al proceso de pretratamiento y osmotización le debe seguir una correcta adecuación de las características del agua. Haciendo uso de remineralizadores, desinfección UV, aplicación de hipoclorito sódico, etc.
En cualquier caso, nuestros clientes pueden estar seguros de que siempre seleccionaremos las tecnologías y métodos más acertados para su caso. Haciendo un uso más inteligente de los recursos en cuestión.
Diseñamos su PLC a medida y la programamos para una gestión telemática
La importancia de una PLC radica en la configuración de los puentes lógicos que vinculan y median las interacciones entre los componentes del sistema.
Es decir, esta unidad de control electrónico sirve para organizar, sincronizar y hacer actuar todas las válvulas, bombas, componentes eléctricos como la luz UV, alarmas y limpiezas automáticas. Todo mientras recopila información acerca del funcionamiento de la instalación mediante las señales de los manómetros, contadores, sensores y voltajes para poder ejecutar o no diferentes órdenes. Dicha información puede ser enviada a nuestros servidores para que podamos monitorizar la planta a distancia. Permitiendo siempre acceso a dichos datos en tiempo real al cliente a través de su portal personalizado.
Funcionamiento de una planta de osmosis inversa
El principio básico para el funcionamiento de una planta de osmosis inversa industrial es muy simple. Lo primero es forzar el paso del agua salina (inlet), la cual pasará a través de una membrana semipermeable. Dicha membrana retendrá todas las sales y demás microcontaminantes.
El agua limpia se denomina “permeado”, mientras que el agua que contiene la fracción altamente concentrada de sales y contaminantes se denomina “concentrado”.
En muchos casos, el permeado puede volver a pasar por una segunda fase de OI para purificar el agua aún más. Y en otros casos será el concentrado de la primera fase la que actúe como «inlet» (entrada) para una segunda etapa. Donde se concentrarán aún más los contaminantes a la vez que se optimiza la tasa de recobro de agua limpia total.