Optimización de DAF y biológicos

Las nanoburbujas representan una de las tecnologías más innovadoras en el tratamiento de aguas industriales y municipales. Gracias a su tamaño ultrafino y su alta estabilidad en el agua, permiten mejorar significativamente los procesos físico-químicos y biológicos.

Aplicadas a sistemas DAF (Dissolved Air Flotation) y a reactores biológicos, las nanoburbujas aumentan la eficiencia del tratamiento, reducen consumos energéticos y optimizan la eliminación de contaminantes.

Reducción de costes de gestión

Propiedades físicas de las nanoburbujas

Las nanoburbujas presentan una serie de propiedades fisicoquímicas únicas que las diferencian claramente de las burbujas convencionales utilizadas en procesos de aireación o flotación. Su tamaño nanométrico modifica su comportamiento en el agua y da lugar a fenómenos específicos relacionados con la estabilidad, la transferencia de gas y la interacción con partículas y contaminantes.

Optimización de procesos de flotación en DAF

Los sistemas DAF se utilizan ampliamente para separar sólidos en suspensión, grasas y aceites mediante flotación.

La incorporación de nanoburbujas permite mejorar significativamente el rendimiento del sistema.

Las nanoburbujas se adhieren con mayor facilidad a partículas finas, coloides y flóculos, aumentando su capacidad de flotación.

Esto permite:

  • aumentar la tasa de eliminación de sólidos

  • mejorar la eliminación de grasas y aceites

  • reducir sólidos en el efluente final

La mejora en la flotación permite la reducción de

  • coagulantes

  • floculantes

  • lodos generados

Optimización de procesos biológicos

Bacterias degradando contaminantes y materia orgánica del agua

Los procesos biológicos aeróbicos dependen de una correcta transferencia de oxígeno al agua.

Las nanoburbujas mejoran de forma significativa esta transferencia, aumentando la eficiencia de los reactores biológicos.

Mayor eficiencia de transferencia de oxígeno (OTE)

Gracias a su tamaño, las nanoburbujas ofrecen una superficie mucho mayor que las burbujas convencionales, lo que permite una mayor disolución de oxígeno.

Esto se traduce en:

  • mayor actividad microbiológica

  • mejor degradación de materia orgánica

  • mayor estabilidad del proceso biológico

Reducción de consumo energético

  • Al mejorar la transferencia de oxígeno, se reduce la necesidad de aireación intensiva mediante soplantes o difusores tradicionales.
  • Esto puede representar una reducción significativa del consumo energético del sistema biológico.
  • Un mejor suministro de oxígeno favorece los procesos de nitrificación, permitiendo un tratamiento más eficiente del nitrógeno.